“Al dar la media noche”


 “Al dar la media noche”

Al dar la media noche, mi pluma me lanza un reproche; busca al tintero con despecho, porque los versos no son de quien los escribe, sino de quien los usa para enamorar o provocar los latidos del corazón.

Esos pájaros que componen sus propios cantos, que son recurrentes cada mañana, como el aroma de las flores, como la tibieza de la caricia del sol o el bostezar de la luna cuando quiere dormirse en los brazos de una nube viajera.

Se que tú no lees mis versos, porque infunden en ti un temor, el temor al amor; el temor de alzar las alas y volar, más allá del sol, el temor a levitar y no poder hilvanar palabras, ante la elocuencia de un verso.

Quizás solo los ojos de esos hoyos negros del universo, lean este verso, pues le es adverso a quien lee solo con sus ojos sin hacerlo con el corazón y ve en ellos doble intención.

A caído la media noche y mis versos me lanzan un reproche y es el de no haber conquistado a doncella alguna, a pesar de que a mis versos los pájaros le han puesto melodía en el día y al anochecer los acompañan los grillos con sus violines. Si los versos no son de quién los escribe, sino de quien los usa para enamorar, aunque al hacerlo, la autoría suelen usurpar.

Oxwell L’bu copyrights 2023

#Versos

Comentarios

Entradas populares de este blog

A pesar…

Me preguntó…

A veces…