.“El Espejo de Pablo” ¿A quién le gusta emprender un camino que no se sabe a dónde va? O ¿Quién se embarcaría en una empresa sin anticipar por lo menos un mínimo de certidumbre en el resultado esperado? Lo más probable es que casi nadie, pues a todos nos gusta la certidumbre de los resultados, a todos nos gusta apostar cuando las probabilidades son favorables. Más quien no se ha sentido como caminante de media noche para el que la luna oculto su rostro y las estrellas se esconden…o sentirse como un ciego que aun que abre los ojos no puede ver…Como podemos dar prueba de aquello que no podemos comprobar empíricamente o analíticamente. Como explicar aquello que cuando más tratas de explicar más lo enredas y se vuelves más confuso… Hace un tiempo conocí a un niño que por alguna razón, vivía fascinado con los espejos, le gustaban de todo tamaños y formas, le parecía increíble la capacidad de estos de reflejar las cosas tan fielmente. Un día en la escuela, en la clase ...